CHARLOTTE — En una declaración conjunta el miércoles, los dos obispos católicos de Carolina del Norte instaron a sus 1 millón de seguidores a reflexionar sobre la enseñanza de la Iglesia sobre la inmigración, enfatizando el imperativo moral de proteger los derechos humanos de los inmigrantes mientras se respetan las leyes y las fronteras. También reiteraron el llamado de larga data de los obispos de EE.UU. para una reforma del sistema de inmigración del país.
Martin
Zarama“El tema de la política y la aplicación de la inmigración es tanto complicado como emocional”, dijeron los obispos de las dos diócesis de Carolina del Norte – el obispo Michael Martin de Charlotte y el obispo Luis Zarama de Raleigh – en su primera declaración conjunta desde que Martin fue ordenado el pasado mayo.
“Aunque estamos de acuerdo en que hay espacio para el desacuerdo y la discusión con respecto a la política de inmigración”, los obispos alentaron a las personas a participar en “una reflexión y formación personal sobre estos temas”.
“Como miembros de la familia humana, cada individuo merece y debe recibir la dignidad que no solo apoya y fomenta el bien común de nuestra sociedad”, dijeron, “sino que también refleja la realidad de que todos somos fundamentalmente hermanos y hermanas en el Señor”.
Enfatizaron la necesidad de una reforma migratoria basada en los principios de la doctrina social católica:
- Las personas tienen derecho a migrar para sustentar sus vidas y las de sus familias.
- Un país tiene derecho a regular sus fronteras y controlar la inmigración.
- Un país debe regular sus fronteras con justicia y misericordia.
- Las protecciones humanitarias para las familias vulnerables deben ser una prioridad.
— Catholic News Herald