Un grupo de nicaragüenses residentes en Charlotte se reunieron en un parque local para celebrar ‘La Gritería’, fiesta que celebra la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Al lado, imagen de La Purísima.CHARLOTTE — En una entrevista, la primera desde que fue exiliado al Vaticano en enero de 2024, Rolando Álvarez, Obispo de Matagalpa y líder de la Iglesia nicaragüense, al ser preguntado sobre cómo afrontar una persecusión religiosa, dijo al medio español ‘La Tribuna’ de Albacete, citando una carta que el Papa Francisco envió a los nicaragüenses el pasado diciembre, que “tengan la certeza de que la fe y la esperanza realizan milagros. Miremos a la Virgen Inmaculada; ella es el testimonio luminoso de esa confianza. Ustedes siempre han experimentado su amparo materno en todas sus necesidades y han mostrado su agradecimiento con una religiosidad muy hermosa y rica espiritualmente”. Y continuó: “Por eso, nosotros nos acogemos siempre a la Purísima, que es la patrona de Nicaragua”.
En Nicaragua, la edición del 8 de enero de La Gaceta-Diario Oficial, el periódico oficial del gobierno, informó que el Ministerio del Interior revocó el estatus legal de la Fundación de Monjas
Dominicas Contemplativas, citando una “disolución voluntaria” debido a una “disminución de sus miembros y falta de recursos para realizar sus proyectos”. También se revocó la personalidad jurídica a otras 14 organizaciones, entre ellas iglesias evangélicas, grupos caritativos y Save the Children International.
Nicaragua ha cancelado la personalidad jurídica de más de 5.400 grupos religiosos y no gubernamentales en los últimos seis años, incluidas órdenes religiosas como los jesuitas y las
Misioneras de la Caridad, mientras el gobierno del presidente Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, cerraba espacios a la sociedad civil, perseguía a la prensa y a la oposición y vulneraba derechos básicos como la libertad de asociación.
En su último informe sobre la represión eclesiástica, publicado en diciembre, Martha Patricia Molina, una abogada nicaragüense en el exilio que documenta la represión contra la Iglesia Católica en su país de origen, afirmó que, en total, 266 eclesiásticos han sido expulsados de Nicaragua o se les ha prohibido regresar tras viajar al extranjero, entre ellos 146 sacerdotes, 99 religiosas y cuatro obispos.
El Obispo Álvarez, cuyas homilías denunciaban los excesos del gobierno Ortega-Murillo, es quizá la voz más destacada enviada al exilio. Fue enviado a Roma con 18 eclesiásticos detenidos en enero de 2024, tras ser condenado a 26 años de prisión por cargos falsos de conspiración y difusión de información falsa.
En otra pregunta se le pidió al obispo un consejo para los jóvenes. Les invitó a “volver la mirada a la Sagrada Familia: Jesús, María y José. San José, como varón justo, nos da un ejemplo de valentía y confianza en la Providencia”.
Y añadió: “Les pido (a los jóvenes) que sean valientes, creativos e innovadores. Que no tengan miedo y mantengan la energía necesaria para transformar el mundo en un lugar mejor para todos”.
En diciembre del año pasado, miles de nicaragüenses se volcaron a las calles de León, a unas 60 millas de Managua, para celebrar ‘La Gritería’.
Pese a que el gobierno nicaragüense prohibió la realización de 4.800 procesiones previstas en el contexto de la Semana Santa en 2024, Rosario Murillo, vicepresidenta y esposa del presidente Ortega, dijo en una comunicación en vivo propagada el 6 de diciembre pasado por el medio oficial del Consejo de Comunicación y Ciudadanía, que “estamos compartiendo la paz, viviendo la paz, celebrando la paz y dándole gracias a nuestra Madre Santísima, a nuestra Madre María, por la paz que estamos en el deber de cuidar celosamente”.
Fe local
En Charlotte, si bien la comunidad nicaragüense no es tan numerosa, sus expresiones de fe son vividas día a día por los feligreses que asisten a las diferentes parroquias de la diócesis.
En diciembre pasado, en la víspera de la fiesta de la Inmaculada Concepción de María, decenas de nicaragüenses se congregaron en un salón de reuniones de un parque del condado Mecklenburg para, siguiendo su tradición, celebrar ‘La Gritería’, una fiesta en honor a la Virgen María en la que los fieles suelen recorrer las calles cantando, rezando y dando vinas a la Purísima Virgen María, patrona de su país.
¿Quién causa tanta alegría?, es la pregunta que a viva voz hace, a lo que la gente responde: ¡La Concepción de María!
Siempre con temor, debido a probables represalias del gobierno de Nicaragua contra sus familiares en ese país, los asistentes declinaron gentilmente comentar su participación. Por ello, una de las organizadoras solo comentó que esta fiesta es un grito de solidaridad con “nuestros hermanos en Nicaragua que con fe y paciencia resisten y perseveran en su fe católica. Desde aquí les decimos que estamos con ellos”.
En febrero de 2023, dos sacerdotes nicaragüenses prisioneros en Nicaragua desde agosto de 2022 arribaron a Charlotte, después de su liberación y deportación a Estados Unidos.
Los sacerdotes Ramiro Tijerino y Óscar Danilo Benavides fueron liberados junto a 222 prisioneros políticos y expulsados de su país por el presidente Daniel Ortega, después que el gobierno de Estados Unidos dijera que había llevado adelante esfuerzos diplomáticos.
Desde ese entonces, ambos sacerdotes han sido asignados como vicarios en diferentes parroquias de Charlotte.
— César Hurtado. Colaboró OSV News